Mansfield Park
Mansfield Park Trató de sobreponerse, trató con todas sus fuerzas, a medida que se acercaba la hora de la cena, de mostrarse y parecer normal; pero le fue imposible ocultar su timidez y desasosiego cuando el invitado entró en el salón. No había imaginado que ninguna circunstancia llegara a producirle tantos sentimientos dolorosos el primer día de conocer el ascenso de William.
No sólo estaba el señor Crawford en la habitación; un momento después se hallaba junto a ella. Le traía una nota de su hermana. Fanny no fue capaz de mirarle, pero no notó en el tono de su voz huella alguna de su anterior desatino. Fanny abrió la nota inmediatamente, contenta de tener algo que hacer, y feliz de observar, mientras leía, que los movimientos impacientes de su tía Norris, que también cenaba allí, la ocultaban un poco de la vista.
MI QUERIDA FANNY (ahora siempre podré llamarla así, para infinito alivio de mi lengua, que lleva atascándose con el señorita Price al menos durante las seis últimas semanas): No puedo dejar que mi hermano vaya sin mandarle por él unas líneas de felicitación, y dar mi más jubiloso consentimiento y aprobación. Adelante, mi querida Fanny, y sin miedo; no puede haber dificultades dignas de mención. Quiero suponer que la seguridad de mi consentimiento tendrá su peso; así que puede dedicarle la más dulce de sus sonrisas esta tarde, y devolvérmelo incluso más feliz de lo que ahora va.