Mansfield Park
Mansfield Park Con todo cariño, M.C.
No eran éstas palabras que tranquilizaran a Fanny; porque aunque las leyó con demasiada prisa y confusión para hacerse más clara idea de lo que quería decir la señorita Crawford, era evidente que pretendía felicitarla por el afecto de su hermano, e incluso parecer creer que iba en serio. No sabía qué hacer ni qué pensar. La idea de que fuese en serio la angustiaba; todo se le volvía perplejidad y nerviosismo. Cada vez que el señor Crawford le dirigía la palabra, y lo hacía demasiado a menudo, se aturrullaba; y la asustaba notarle en la voz y en la actitud cuando se dirigía a ella un algo muy diferente de lo que había al hablar con los demás. Ese día se le estropeó la cena por completo; apenas comió nada; y cuando sir Thomas comentó de buen humor que la alegría le había quitado el apetito, estuvo a punto de desmayarse de vergüenza, por miedo a cómo lo interpretara el señor Crawford; porque aunque nada la habría tentado a volver los ojos hacia la derecha, donde estaba él sentado, notaba los suyos directamente dirigidos hacia ella.
Estuvo más callada que nunca. Apenas habló cuando salió a relucir el tema de William, ya que su ascenso le venía de la derecha también, y tenía una connotación dolorosa.