Mansfield Park
Mansfield Park La entrevista no fue ni tan breve ni tan concluyente como la dama había previsto. El caballero no se dejaba convencer fácilmente. Estaba tan dispuesto a perseverar como deseaba sir Thomas. Era vanidoso, lo cual, en primer lugar, le inclinaba poderosamente a pensar que ella le amaba, aunque quizá sin saberlo; y en segundo lugar, cuando finalmente se vio obligado a admitir que la joven ignoraba de momento sus propios sentimientos, le convenció de que con el tiempo podría hacer de esos sentimientos lo que él quisiera.
Estaba enamorado, muy enamorado; y era un amor que, al actuar sobre un espíritu activo y optimista, más ardiente que delicado, hacía que le pareciese más importante su afecto al verlo rechazado; y decidió tener la gloria, y la felicidad, de obligarla a amarle.
