Mansfield Park
Mansfield Park —Incluso en mi profesión —dijo Edmund con una sonrisa—, ¡qué poco se ha estudiado el arte de la lectura! ¡Qué poca atención se ha prestado al estilo claro y a la buena dicción! Pero hablo más del pasado que del presente. Hoy existe un espÃritu general de perfeccionamiento; pero entre los que se ordenaron hace veinte, treinta o cuarenta años, la mayorÃa debÃa de creer, a juzgar por sus actuaciones, que una cosa era leer, y otra predicar. Hoy eso ha cambiado. La cuestión se valora con más exactitud. Se ha comprendido que la claridad y la energÃa pueden tener su peso a la hora de recomendar las verdades más firmes; y además, hay más observación general, más gusto, un conocimiento crÃtico más extendido, que antes; en cada parroquia hay mayor proporción de feligreses que conocen un poco la materia, y que son capaces de juzgar y criticar.