Mansfield Park
Mansfield Park —SÃ, es verdad. La señora Fraser es Ãntima amiga mÃa desde hace años. Pero no me apetece lo más mÃnimo ir a verla. Sólo puedo pensar en los amigos que dejo: en mi inestimable hermana, en usted, en los Bertram en general. Todos ustedes tienen mucho más corazón que lo que se encuentra por ahÃ. Todos ustedes me inspiran un sentimiento de confianza y de intimidad; cosa que no ocurre en una relación normal. Quisiera no haber quedado en ir a visitar a la señora Fraser hasta después de Pascua, que es bastante mejor época para ir; pero ahora no puedo decepcionarla. Y después de cumplir con ella, me toca ir a casa de su hermana, lady Stornaway, porque era la más Ãntima de las dos; aunque no me he ocupado mucho de ella en estos tres años.
Tras estas palabras se quedaron las dos calladas varios minutos, cada una sumida en sus reflexiones: Fanny pensando en las diferentes clases de amistad que habÃa en el mundo, Mary en algo de carácter algo menos filosófico. Fue la primera en volver a hablar:
—¡Qué bien recuerdo cuando decidà subir a verla, y me puse a buscar el camino a la habitación del este sin saber por dónde era! Cómo recuerdo lo que pensaba mientras venÃa, y me asomé y la vi sentada ante esta mesa, trabajando; y luego, ¡el asombro de su primo al abrir la puerta y verme aquÃ! ¡Y por supuesto, el regreso de su tÃo esa misma noche! Jamás ha ocurrido nada igual.