Mansfield Park
Mansfield Park Fanny estaba afectada. No había previsto nada de esto, y sus sentimientos apenas pudieron resistir el melancólico influjo de la palabra «última». Lloró como si hubiese querido a la señorita Crawford más de lo que podía quererla; y la señorita Crawford, mucho más ablandada al ver tal emoción, la rodeó con afecto, y dijo:
—Siento dejarla. No veré a nadie la mitad de amable que usted, a donde voy. ¿Quién dice que no seremos hermanas? Sé que lo seremos. Siento que hemos nacido para emparentar; y esas lágrimas me confirman que siente lo mismo también, querida Fanny.
Fanny volvió en sí; y replicando sólo en parte, dijo:
—Pero usted va sólo de un grupo de amigos a otro. Va a visitar a una amiga muy especial.