Mansfield Park

Mansfield Park

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Después de bailar juntos un número apropiado de bailes, los dos jóvenes justificaron estas impresiones, e hicieron público su compromiso, con la debida referencia al ausente sir Thomas, para gran satisfacción de sus respectivas familias, y de los curiosos de la vecindad, que durante muchas semanas habían comprendido la conveniencia de que el señor Rushworth se casara con la señorita Bertram.

Aún tardarían unos meses en recibir el consentimiento de sir Thomas; pero entretanto, como nadie dudaba que tal unión sería de su más cordial agrado, las relaciones entre las dos familias continuaron sin restricción, y el único intento de guardar discreción consistió en que la señora Norris, al hablar del asunto en todas partes, lo hacía como de algo que no se debía comentar de momento.

Edmund era el único de la familia que consideraba una equivocación este noviazgo, y ninguno de los argumentos de su tía podía inclinarle a encontrar en el señor Rushworth un compañero deseable. Reconocía que su hermana era el mejor juez de su propia felicidad; pero no le gustaba que su felicidad se cifrara en una renta cuantiosa, ni dejaba de decirse a sí mismo a menudo, cuando tenía delante al señor Rushworth: «Si este hombre no tuviera doce mil al año, sería muy estúpido».


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker