Mansfield Park
Mansfield Park Una vez que hubo dado toda esta información, no era sorprendente que mirara a Fanny y le dirigiera la palabra; y ella fue relativamente capaz de sostener su mirada, y oírle contar que la noche antes de salir de Londres había estado media hora con su hermana; que le enviaba sus más cariñosos recuerdos, pero que no había tenido tiempo de escribir; que había tenido suerte de haberla visto siquiera media hora, dado que había estado veinticuatro horas escasas en Londres, al regreso de Norfolk, antes de ponerse en viaje otra vez; que su primo Edmund estaba en la capital, y llevaba allí, según había sabido, unos días; que no le había visto personalmente, pero que estaba bien, había dejado bien a todos en Mansfield, y que el día anterior iba a cenar con los Fraser.
Fanny escuchó serenamente hasta el último detalle; más aún, pareció aliviar a su espíritu agotado el tener alguna certeza; y la reflexión, «entonces ya está todo arreglado», le cruzó por el pensamiento sin otra muestra de emoción que un ligero rubor.