Mansfield Park

Mansfield Park

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Unas breves líneas de Edmund le describieron al paciente y su aposento con más exactitud y claridad que las páginas y páginas de lady Bertram: no había nadie en la casa que no supiera describir mejor que ella las observaciones personales, ni nadie que no fuera más útil, a veces, a su hijo. No era capaz de hacer nada, aparte de entrar sigilosa a observar al enfermo. Pero cuando éste se sentía con ánimo para hablar o escuchar, o para que le leyesen, era la compañía de Edmund la que prefería. Su tía le agobiaba con sus cuidados, y sir Thomas no sabía economizar palabras ni bajar la voz al nivel que convenía a un estado débil e irritable. Edmund era indispensable. Fanny así lo creía al menos, y la opinión que tenía de él fue más alta que nunca, viéndole como cuidador, sostenedor y animador de un hermano enfermo. Y no sólo atendía la debilidad de su reciente dolencia; además, según se enteraba ella ahora, debía apaciguar sus nervios afectados y levantar sus ánimos deprimidos. Y en su imaginación, Fanny añadía también guiar debidamente su espíritu.

No era una familia de tísicos, de modo que Fanny tenía más esperanza que temor respecto a su primo…, salvo cuando pensaba en la señorita Crawford; le daba la impresión de que la señorita Crawford era hija de la suerte, y sería suerte para su egoísmo y su vanidad que Edmund se convirtiera en hijo único.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker