Mansfield Park
Mansfield Park Como Fanny estaba convencida de que su respuesta iba a causar una sincera decepción, esperaba —porque conocía el carácter de la señorita Crawford— que volviera a insistir; y aunque no llegó una segunda carta en espacio de una semana, aún seguía creyendo lo mismo cuando efectivamente llegó.
Nada más recibirla, adivinó que contenía una breve nota, y pensó que se trataba de una carta apresurada y formularia. No le cupo duda de su objeto, y le bastaron dos instantes para imaginar que sería meramente para anunciarle que estarían ese mismo día en Portsmouth, y hundirse en un mar de dudas sobre qué debía hacer en tal caso. Pero si dos instantes pueden cercarnos de dificultades, un tercero las puede dispersar; y antes de abrir siquiera la carta, la había tranquilizado la posibilidad de que la señorita Crawford y su hermano hubieran recurrido a su tío y obtenido su permiso. Ésta era la carta: