Mansfield Park
Mansfield Park Esto llenó a Fanny de melancolía otra vez; y el saber lo que estaban sufriendo allí confería a la casa, pese a que era moderna y airosa y estaba bien situada, un aspecto melancólico.
Un miembro de la familia que sufría en su interior los esperaba con una impaciencia que Fanny no le había conocido hasta entonces: apenas había pasado Fanny ante los criados de ademán solemne, cuando salió del salón lady Bertram a su encuentro, presurosa; y echándose a su cuello, exclamó:
—¡Querida Fanny! Ahora tendré consuelo.