Mansfield Park
Mansfield Park Susan fue motivo de agravio también. No tuvo ánimos sino para dirigirle unas cuantas miradas de aversión; pero la vio como una espÃa, una intrusa, una sobrina menesterosa, y todo cuanto era odioso. Por parte de la otra tÃa, Susan fue recibida con serena amabilidad. Lady Bertram no fue capaz de dedicarle mucho tiempo ni palabras, pero la consideró, como hermana de Fanny que era, con cierto derecho a Mansfield; y quiso besarla como a ella. Y Susan se sintió más que satisfecha; porque estaba enterada de que no podÃa esperar nada de tÃa Norris sino malhumor. Pero estaba tan provista de felicidad, y era tan fuerte en la mejor de las bendiciones, como era el haber escapado de muchos males ciertos, que habrÃa podido resistir una indiferencia mucho mayor que la que encontró en los demás.