Mansfield Park
Mansfield Park Era una persona cambiada: apaciguada, atontada, indiferente a todo cuanto ocurría. Haber dejado a su cargo a su hermana, a su sobrino y toda la casa había sido un privilegio enteramente desperdiciado. Había sido incapaz de dirigir o mandar, o de imaginarse útil siquiera. Al ser alcanzada de veras por la aflicción, se había embotado toda su actividad; y ni lady Bertram ni Tom habían recibido de ella el más pequeño apoyo o intento de apoyo. No había hecho por ellos más de lo que habrían hecho el uno por el otro. Habían estado totalmente solos, desamparados, abandonados. Y ahora, la llegada de los otros no hizo sino establecer que ganaba a todos en desdicha. Sus compañeros se sintieron aliviados; pero a ella no le sirvió de nada. Edmund fue casi tan bien recibido por su hermano como Fanny por su tía. En cambio la señora Norris, en vez de encontrar consuelo en la llegada de los dos, se irritó aún más con la persona a la que, ciega de ira, habría sido capaz de acusar como la inspiradora del episodio. Si Fanny hubiera aceptado al señor Crawford, esto no habría ocurrido.