Orgullo y prejuicio
Orgullo y prejuicio ―SÃ, a lo último. Pero si sigo hablando, te disgustaré diciendo lo que pienso de personas que tú estimas. Vale más que procures que me calle.
¿Persistes en suponer, pues, que las hermanas influyen en él?
―SÃ, junto con su amigo.
―No lo puedo creer. ¿Por qué iba a hacerlo? Sólo pueden desear su felicidad; y si él me quiere a mÃ, ninguna otra mujer podrá proporcionársela.
Tu primera suposición es falsa. Pueden desear muchas cosas además de su felicidad; pueden desear que aumente su riqueza, con lo que ello trae consigo; pueden desear que se case con una chica que tenga toda la importancia que da el dinero, las grandes familias y el orgullo.