Orgullo y prejuicio
Orgullo y prejuicio Tuya
Jane
A Elizabeth le dio un poco de pena esta carta, pero recuperó el ánimo al pensar que al menos ya no volvería a dejarse tomar el pelo por la señorita Bingley. Toda esperanza con respecto al hermano se había desvanecido por completo. Ni siquiera deseaba que se reanudasen sus relaciones. Cada vez que pensaba en él, más le decepcionaba su carácter. Y como un castigo para él y en beneficio de Jane, Elizabeth deseaba que se casara con la hermana del señor Darcy cuanto antes, pues, por lo que Wickham decía, ella le haría arrepentirse con creces por lo que había despreciado.