Orgullo y prejuicio
Orgullo y prejuicio ―¿Y qué son cincuenta millas de buen camino? Poco más de media jornada de viaje. SÃ, yo a eso lo llamo una distancia corta.
―Nunca habrÃa considerado que la distancia fuese una de las ventajas del partido exclamó Elizabeth , y jamás se me habrÃa ocurrido que la señora Collins viviese cerca de su familia.
―Eso demuestra el apego que le tiene usted a Hertfordshire. Todo lo que esté más allá de Longbourn debe parecerle ya lejos.
Mientras hablaba se sonreÃa de un modo que Elizabeth creÃa interpretar: Darcy debÃa suponer que estaba pensando en Jane y en Netherfield; y contestó algo sonrojada:
―No quiero decir que una mujer no pueda vivir lejos de su familia. Lejos y cerca son cosas relativas y dependen de muy distintas circunstancias. Si se tiene fortuna para no dar importancia a los gastos de los viajes, la distancia es lo de menos. Pero éste no es el caso. Los señores Collins no viven con estrecheces, pero no son tan ricos como para permitirse viajar con frecuencia; estoy segura de que mi amiga no dirÃa que vive cerca de su familia más que si estuviera a la mitad de esta distancia.
Darcy acercó su asiento un poco más al de Elizabeth, y dijo: