Orgullo y prejuicio
Orgullo y prejuicio ―Tal vez sÃ, si él la ve lo bastante. Pero aunque Bingley y Jane están juntos a menudo, nunca es por mucho tiempo; y además como sólo se ven en fiestas con mucha gente, no pueden hablar a solas. Asà que Jane deberÃa aprovechar al máximo cada minuto en el que pueda llamar su atención. Y cuando lo tenga seguro, ya tendrá tiempo―para enamorarse de él todo lo que quiera.
―Tu plan es bueno ―contestó Elizabeth―, cuando la cuestión se trata sólo de casarse bien; y si yo estuviese decidida a conseguir un marido rico, o cualquier marido, casi puedo decir que lo llevarÃa a cabo. Pero esos no son los sentimientos de Jane, ella no actúa con premeditación. TodavÃa no puede estar segura de hasta qué punto le gusta, ni el porqué. Sólo hace quince dÃas que le conoce. Bailó cuatro veces con él en Meryton; le vio una mañana en su casa, y desde entonces ha cenado en su compañÃa cuatro veces. Esto no es suficiente para que ella conozca su carácter.
―No tal y como tú lo planteas. Si solamente hubiese cenado con él no habrÃa descubierto otra cosa que si tiene buen apetito o no; pero no debes olvidar que pasaron cuatro veladas juntos; y cuatro veladas pueden significar bastante.