Orgullo y prejuicio
Orgullo y prejuicio ―SÃ; en esas cuatro veladas lo único que pudieron hacer es averiguar qué clase de bailes les gustaba a cada uno, pero no creo que hayan podido descubrir las cosas realmente importantes de su carácter.
―Bueno ―dijo Charlotte―. Deseo de todo corazón que a Jane le salgan las cosas bien; y si se casase con él mañana, creo que tendrÃa más posibilidades de ser feliz que si se dedica a estudiar su carácter durante doce meses. La felicidad en el matrimonio es sólo cuestión de suerte. El que una pareja crea que son iguales o se conozcan bien de antemano, no les va a traer la felicidad en absoluto. Las diferencias se van acentuando cada vez más hasta hacerse insoportables; siempre es mejor saber lo menos posible de la persona con la que vas a compartir tu vida.
―Me haces reÃr, Charlotte; no tiene sentido. Sabes que no tiene sentido; además tú nunca actuarÃas de esa forma.