Orgullo y prejuicio
Orgullo y prejuicio ―Unos y otros hemos de procurar olvidar lo sucedido ―dijo Jane―: Espero que todavÃa sean dichosos. A mi modo de ver, el hecho de que Wickham haya accedido a casarse es prueba de que ha entrado por el buen camino. Su mutuo afecto les hará sentar la cabeza y confÃo que les volverá tan razonables que con el tiempo nos harán olvidar su pasada imprudencia:
―Se han portado de tal forma ―replicó Elizabeth― que ni tú; ni yo, ni nadie podrá olvidarla nunca. Es inútil hablar de eso.
Se les ocurrió entonces a las muchachas que su madre ignoraba por completo todo aquello. Fueron a la biblioteca y le preguntaron a su padre si querÃa que se lo dijeran. El señor Bennet estaba escribiendo y sin levantar la cabeza contestó frÃamente:
―Como gustéis.
―¿Podemos enseñarle la carta de tÃo Gardiner?
―Enseñadle lo que queráis y largaos.