Orgullo y prejuicio

Orgullo y prejuicio

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

―No sabía que estabais paseando ―dijo la señorita Bingley un poco confusa al pensar que pudiesen haberles oído.

―Os habéis portado muy mal con nosotras ―respondió la señora Hurst― al no decirnos que ibais a salir.

Y, tomando el brazo libre del señor Darcy, dejó que Elizabeth pasease sola. En el camino sólo cabían tres. El señor Darcy se dio cuenta de tal descortesía y dijo inmediatamente:

―Este paseo no es lo bastante ancho para los cuatro, salgamos a la avenida.

Pero Elizabeth, que no tenía la menor intención de continuar con ellos, contestó muy sonriente:

―No, no; quédense donde están. Forman un grupo encantador, está mucho mejor así. Una cuarta persona lo echaría a perder. Adiós.

Se fue alegremente regocijándose al pensar, mientras caminaba, que dentro de uno o dos días más estaría en su casa. Jane se encontraba ya tan bien, que aquella misma tarde tenía la intención de salir un par de horas de su cuarto.

 


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker