Persuasion & Sanditon
Persuasion & Sanditon —Bien, de veras me alegro muchÃsimo; pero siempre he pensado que lo conseguirÃas: siempre he creÃdo que la tendrÃas seguro. No me parecÃa que… En resumen, que el doctor Shirley necesita un coadjutor, y te ha prometido a ti el puesto. ¿Viene ya, Louisa?
Una mañana, muy poco después de esa cena en casa de los Musgrove en la que Anne no habÃa estado presente, el capitán Wentworth entró en el salón de casa de Charles Musgrove, donde sólo estaba ella con el pequeño Charles convaleciente, echado en el sofá.
La sorpresa de encontrarse casi a solas con Anne Elliot hizo que el capitán perdiera su habitual serenidad: se azoró, y sólo fue capaz de decir: «Creà que las señoritas Musgrove estaban aquÃ; la señora Musgrove me ha dicho que las encontrarÃa aquû, antes de dirigirse a la ventana para recobrarse y ver qué actitud adoptar.
—Están arriba con mi hermana; supongo que bajarán dentro de un momento —fue la respuesta de Anne, con la lógica confusión; y si el niño no la hubiera llamado para pedirle algo, habrÃa abandonado al punto la habitación para aliviar tanto al capitán Wentworth como a sà misma.
Él siguió en la ventana; y tras decir cortésmente: «Espero que el niño esté mejor», se quedó callado.