Persuasion & Sanditon
Persuasion & Sanditon Como no habÃa nada de comer, sólo podÃa ofrecérsele jugar; y como su tÃa no le dejó que molestara a su hermano enfermo, empezó a subirse encima de ella, de manera que, ocupada como estaba con Charles, no conseguÃa quitárselo de encima: en vano le hablaba, le ordenada, le suplicaba y le insistÃa. Una de las veces consiguió apartarlo; pero el niño disfrutó aún más a continuación trepando por su espalda.
—Walter —dijo su tÃa—, baja ahora mismo. Eres un pesado insoportable. Estoy muy enfadada contigo.
—Walter —exclamó Charles Hayter—, ¿por qué no haces lo que te mandan? Ven conmigo, Walter; ven con el primo Charles.
Pero Walter no hacÃa caso.
Un segundo después, no obstante, notó que la libraban de él: alguien se lo quitó de encima, aunque el niño le habÃa inclinado tanto la cabeza que hubo que desprenderle sus fuertes manitas del cuello, y lo levantaron antes de que viese que habÃa sido el capitán Wentworth.