Persuasion & Sanditon
Persuasion & Sanditon Sus respuestas a las atenciones y comentarios de sus compañeros, al principio, eran maquinales. Habían recorrido la mitad de la distancia a lo largo del camino desigual, antes de tener conciencia de lo que decía. Y entonces se dio cuenta de que estaban hablando de «Frederick».
—Es evidente, Sophy, que piensa pedir a una de las dos —dijo el almirante—; pero no se sabe cuál. Yo diría que lleva detrás de ellas lo bastante para haber tomado una decisión. Claro que eso pasa porque hay paz. Si hubiese guerra se habría decidido hace tiempo. Los marinos, señorita Elliot, no podemos permitirnos largos noviazgos en tiempos de guerra. ¿Cuánto tiempo pasó, querida, entre el día en que te vi por primera vez y el día en que nos sentamos juntos en nuestra casa de North Yarmouth?
—Será mejor que no hablemos de eso, cariño —contestó la señora Croft bromeando—, porque si la señorita Elliot se entera de lo pronto que nos entendimos, no creerá que podamos ser felices juntos. Aunque yo tenía referencias tuyas desde mucho antes.