Persuasion & Sanditon
Persuasion & Sanditon —¡Dios mÃo —exclamó Mary—, debe de ser nuestro primo! ¡Debe de ser nuestro señor Elliot, no cabe duda! ¡Charles, Anne!, ¿no creéis lo mismo vosotros también? De luto, justo como debe ir nuestro señor Elliot. ¡Es asombroso! ¡Ha estado en la misma posada que nosotros! Anne, ¿no crees tú que es nuestro señor Elliot, el heredero de nuestro padre? Perdone, señor —volviéndose al camarero—, ¿no le ha dicho su criado si pertenece a la familia de Kellynch?
—No, señora; no ha mencionado ninguna familia en particular; pero ha dicho que su señor es un caballero muy rico, y que algún dÃa será baronet.