Persuasion & Sanditon
Persuasion & Sanditon El capitán Wentworth corrió ahora a prepararlo todo, y pronto le seguirían las dos damas. Pero al comunicársele el plan a Mary, se acabó la paz. Se puso tan lastimera, tan vehemente, se quejó tanto de la injusticia de que la mandaran a casa y se quedara Anne; ¡Anne, que no era nada de Louisa, mientras que ella era su hermana política y tenía más derecho a quedarse incluso que Henrietta! ¿Por qué no iba a ser ella igual de útil que Anne? Y además, irse a casa sin Charles… ¡Sin su marido! ¡No, era demasiado cruel! En una palabra, dijo mucho más de lo que su marido podía resistir; y como ninguno de los otros podía oponerse a lo que cedía él, la cosa no tuvo remedio, y el cambio de Anne por Mary fue inevitable.
Jamás se había sometido Anne con más renuencia a las celosas y arbitrarias exigencias de Mary; pero así tuvo que ser, y salieron para el pueblo, quedándose Charles al cuidado de su hermana, mientras el capitán Benwick la acompañaba a ella. Anne se dedicó un momento a meditar, mientras caminaban de prisa, sobre los pequeños acontecimientos de los que habían sido testigos por la mañana estos mismos lugares. Aquí había escuchado ella los planes de Henrietta para que el doctor Shirley dejara Uppercross; después, había visto por primera vez al señor Elliot; fue un momento lo que pudo dedicar ahora a algo que no fuera Louisa o quienes se ocupaban por entero de su salud.