Persuasion & Sanditon
Persuasion & Sanditon Anne se detuvo un momento para recobrarse de la emoción de oÃr hablar de ella en estos términos. Los otros dos corroboraron vivamente lo que acababa de decir; y a continuación apareció ella.
—Estoy seguro de que querrá quedarse usted; querrá quedarse a cuidarla —exclamó, volviéndose hacia ella y hablando con calor, aunque con una dulzura que casi pareció resucitar el pasado. A Anne se le subieron los colores; él recobró su anterior actitud, y se alejó.
Anne se mostró dispuesta, deseosa, feliz de quedarse. Era lo que habÃa estado pensando, y deseando que le dejasen hacer. Le bastaba un colchón en el suelo de la habitación de Louisa, si a la señora Harville no le parecÃa mal.
Una cosa más, y todo quedarÃa acordado. Aunque no tenÃa importancia que los señores Musgrove se inquietasen por cierta demora, sin embargo el tiempo que necesitaban los caballos de Uppercross para llevarlos de vuelta prolongarÃa de manera insoportable la incertidumbre; asà que sugirió el capitán Wentworth, y Charles Musgrove aceptó, que era mucho mejor llevarse un tÃlburi de la posada y mandar a casa el coche del señor Musgrove y los caballos por la mañana temprano, lo que proporcionarÃa la ventaja adicional de llevar noticias de cómo habÃa pasado la noche Louisa.