Persuasion & Sanditon
Persuasion & Sanditon Anne iba a dejarlos al día siguiente, acontecimiento que todos temían. ¿Qué iban a hacer sin ella? ¡Ninguno servía para consolar a los demás! Y tanto hablaron de esto, que Anne juzgó que lo mejor era que dijesen claramente lo que deseaban en secreto y ella sabía, y convencerlos de que fueran a Lyme inmediatamente. No le fue difícil: al punto decidieron ir al día siguiente, hospedarse en la posada o alquilar un piso, según lo que más conviniera, y permanecer allí hasta que la querida Louisa estuviese en condiciones de viajar. Había que descargar de trabajo a las buenas personas con las que estaba; al menos, relevar a la señora Harville de atender a sus propios hijos; y en resumen, se entusiasmaron tanto con esta decisión, que Anne se alegró de haberla propuesto, y pensó que no podía pasar mejor su última mañana en Uppercross que ayudando a hacer los preparativos, y contribuir a que partiesen a hora temprana, aunque con ello la dejaran sola en la casa.
Fue la última, exceptuando a los hijos de Charles y Mary, la ultimísima que quedó de cuantos llenaban y animaban las dos casas, de todos los que habían dado alegría a Uppercross. ¡Qué cambio se había operado en unos días!