Persuasion & Sanditon
Persuasion & Sanditon Anne no había entrado en Kellynch desde que lady Russell dejara su casa en septiembre. No había habido necesidad; y en las pocas ocasiones en que hubiera tenido que hacerlo se las arregló para eludir tal contingencia. Ahora regresaba para instalarse en la moderna y elegante casa de lady Russell, y para alegrar los ojos de ésta.
Hubo cierta inquietud en la alegría de lady Russell al recibirla. Sabía quién había estado frecuentando Uppercross. Pero por fortuna, o Anne había aumentado de peso y aspecto, o lady Russell así lo imaginaba; y Anne, al escuchar sus cumplidos al respecto, se sintió inclinada a sumarlos a la muda admiración de su primo, y a creer que había sido bendecida con una segunda primavera de belleza y juventud.