Persuasion & Sanditon
Persuasion & Sanditon —¡Ah!, el capitán Benwick está muy bien, creo, pero es un joven muy extraño. No se sabe qué piensa. Le pedimos que se viniera a casa a pasar un dÃa o dos con nosotros; Charles prometió organizarle una partida de caza y él pareció encantado; y creÃa yo que estaba todo acordado, cuando va y se presenta el martes por la noche con una excusa de lo más torpe: que él «nunca habÃa ido de caza», que se le «habÃa interpretado mal», y que él habÃa prometido esto y lo otro, y al final comprendà que lo que no querÃa era venir. Supongo que temÃa aburrirse; aunque yo pensaba sinceramente que somos lo bastante animados en casa para alegrar a un hombre con el Corazón destrozado como el capitán Benwick.
Charles volvió a reÃr, y dijo:
—Bueno, Mary, sabes muy bien lo que ocurrió en realidad Todo fue por ti. —Volviéndose a Anne—: Imaginó que si venÃa con nosotros estarÃa cerca de ti; creÃa que todos vivÃamos en Uppercross; y al saber que lady Russell vive a cuatro kilómetros y medio de distancia se desilusionó y se le quitaron las ganas de venir. Ésa es la realidad: palabra. Y Mary sabe que es tal como digo.