Persuasion & Sanditon
Persuasion & Sanditon Lady Russell reconoció que había esperado algo más. De todos modos, era una amistad que valía la pena conservar; y cuando Anne se atrevió a manifestar su opinión sobre ellas al señor Elliot, éste convino en que carecían de cualidades dignas de mención, aunque sostuvo que como familia, como buena compañía, como personas que se rodeaban de buena sociedad, tenían su valor. Anne sonrió, y dijo:
—Para mí, señor Elliot, buena compañía es la de personas inteligentes, dotadas de una formación sólida, que saben conversar; eso es lo que yo llamo buena compañía.
—Se equivoca —dijo él suavemente—, ésa no es buena compañía: es la mejor. La buena compañía sólo requiere linaje, educación y modales; aunque tocante a educación no hay que ser exigentes. El linaje y los buenos modales son esenciales; aunque un poco de cultura en la buena compañía no es en absoluto peligrosa; al contrario, puede sentar muy bien. Mi querida prima Anne menea la cabeza. No está de acuerdo. Es exigente.