Persuasion & Sanditon
Persuasion & Sanditon Anne se dio cuenta de la amargura que había detrás de tales reflexiones. El marido no había sido como debía, y había dejado a la esposa en medio de esa parte de la humanidad que le hacía juzgar el mundo peor de lo que se merecía. Esto fue, no obstante, una sombra pasajera en la señora Smith; porque meneó la cabeza, y en seguida añadió en un tono diferente:
—No creo que el trabajo que está haciendo ahora la señora Rooke le proporcione nada interesante o edificante para mí. Está cuidando a la señora Wallis de Malborough-buildings, una mujer guapa, tonta, cara y elegante según creo… Así que, como es natural, no sabe hablar de otra cosa que de adornos y encajes. De todos modos, espero sacar algún provecho de la señora Wallis. Tiene mucho dinero, y comprará todas las cosas caras que tengo actualmente disponibles.