Persuasion & Sanditon
Persuasion & Sanditon ¡El capitán Benwick y Louisa Musgrove! No parecÃa que pudieran congeniar la alegre, animada y parlanchina Louisa Musgrove y el abatido, meditabundo, sensible y empedernido lector capitán Benwick. ¡No podÃan ser más dispares sus espÃritus! Asà que ¿en dónde radicaba su atracción? No tardó en surgir la respuesta: en su situación. Los habÃan dejado solos varias semanas; habÃan estado viviendo en el mismo reducido cÃrculo familiar; desde que se habÃa ido Henrietta, habÃan tenido que depender casi exclusivamente el uno del otro; y Louisa, recién recuperada del accidente, se hallaba en un estado de gran sensibilidad. En cuanto al capitán Benwick, no era inconsolable. Ésa era una cuestión que Anne no habÃa podido por menos de sospechar antes; y en vez de sacar la misma conclusión que Mary de la actual sucesión de acontecimientos, éstos sólo sirvieron para confirmarle la idea de que él habÃa sentido una incipiente ternura hacia Louisa. No pretendÃa extraer mucho más, empero, para satisfacer su vanidad, de lo que Mary podÃa haberse permitido. Estaba convencida de que cualquier muchacha relativamente agradable que le hubiera escuchado y compadecido, habrÃa recibido el mismo tributo.
El capitán Benwick tenÃa un corazón afectuoso. DebÃa amar a alguien.