Persuasion & Sanditon
Persuasion & Sanditon —¿De veras? ¿Cómo es eso? Sólo me conoce desde que llegué a Bath, a no ser que haya oÃdo hablar de mà a mi propia familia.
—La conozco por referencia desde mucho antes de que viniera a Bath. He oÃdo describirla a personas que la conocen bien. Conozco su manera de ser desde hace años. Su persona, su talante, sus méritos, sus modales… conozco todas sus cualidades.
No se sintió decepcionado el señor Elliot en cuanto al interés que calculaba despertar. Nadie se resiste al encanto de tal misterio: haber sido descrito hace tiempo a un recién conocido por alguien desconocido es irresistible; y Anne era toda curiosidad. Le preguntó, le insistió ansiosamente… aunque en vano. El señor Elliot disfrutaba dejándose interrogar, aunque tÃo soltó prenda.
No, no; más adelante quizá; ahora no. De momento no dirÃa nombres; pero le aseguró que asà habÃa sido. HacÃa años le habÃan hecho tal descripción de la señorita Anne Elliot que le inspiró el concepto más alto de sus méritos, y le despertó el más cálido interés por conocerla.
Sólo una persona, se le ocurrió a Anne, podÃa haber hablado tan favorablemente de ella hacÃa años, y era el señor Wentworth de Monkford, hermano del capitán Wentworth. Tal vez le habÃa conocido el señor Elliot; pero no tuvo valor para preguntárselo.