Persuasion & Sanditon
Persuasion & Sanditon —SÃ, es el señor Elliot, desde luego. Supongo que habrá cambiado la hora de partida… o puede que me haya equivocado; no esperaba que estuviera aún por aquà —y regresó a su silla y se sentó tranquilamente con la esperanza de haberlo hecho bien.
Se despidieron las visitas; y Charles, después de acompañarlas cortésmente, y de hacerles una mueca, y de criticarlas por haber venido, empezó:
—Bueno, madre, he hecho por ti algo que te gustará: he pasado por el teatro y he comprado un palco para mañana por la noche. ¿No soy buen chico? Sé que te encanta el teatro; y habrá sitio para todos nosotros. Hay nueve asientos. He invitado al capitán Wentworth. Anne no lo sentirá si se une a nosotros, estoy seguro. A todos nos gusta el teatro. ¿He hecho bien?
HabÃa empezado la señora Musgrove a manifestar de buen humor su disposición a ir si Henrietta y los demás querÃan, cuando la interrumpió Mary exclamando con vehemencia:
—¡Dios mÃo, Charles! ¿Cómo se te ha podido ocurrir una cosa asÃ? ¿Coger un palco para mañana por la noche? ¿Has olvidado que hemos prometido ir a Camden-place mañana por la noche? ¿Y que nos lo han pedido de manera especial para presentarnos a lady Dalrymple y su hija, y al señor Elliot, los parientes más importantes de la familia? ¿Cómo puedes ser tan olvidadizo?