Persuasion & Sanditon
Persuasion & Sanditon —¡Bah!, ¡bah! —replicó Charles—, ¿qué importancia tiene una velada? No vale la pena tenerla en cuenta. Si tu padre hubiera tenido interés en vernos habrÃa podido invitarnos a cenar, me parece. Tú harás lo que quieras, pero yo voy a ir al teatro.
—¡Oh, Charles! ¡Te aseguro que serás odioso si lo haces, habiendo prometido ir!
—No, yo no he prometido nada. Yo sólo he sonreÃdo, he hecho una inclinación de cabeza, y he pronunciado la palabra «feliz». Eso no es una promesa.
—Pero tienes que ir, Charles. SerÃa imperdonable faltar. Nos lo han pedido para las presentaciones. Siempre ha habido buena relación entre los Dalrymple y nosotros. Nunca ha ocurrido nada en ambas partes que no se haya anunciado inmediatamente. Sabes que somos parientes cercanos; ¡y está también el señor Elliot, al que deberÃas tener interés en conocer! Le debemos todas las atenciones al señor Elliot. Recuerda que es el heredero de mi padre… el futuro representante de la familia.
—No me hables de herederos y representantes —exclamó Charles—, yo no soy de los que vuelven la espalda al poder reinante para inclinarse ante un nuevo sol. Si no voy por tu padre, me parece escandaloso ir por su heredero. ¿Qué me importa a mà el señor Elliot?