Persuasion & Sanditon
Persuasion & Sanditon —Estuve seis semanas con Edward —dijo—, y le encontré muy feliz. No podÃa haber mayor alegrÃa para mÃ. Ni merecÃa ninguna otra. Me preguntó muy especialmente por usted; me pregunto incluso si habÃa cambiado. Poco imaginaba él que a mis ojos no cambiarÃa nunca.
Anne sonrió, y no dijo nada. Era un halago demasiado agradable para reprochárselo. Es muy importante para una mujer de veintiocho años que se le asegure que no ha perdido un solo encanto de su anterior juventud; pero el valor de tal homenaje aumentó indeciblemente para Anne al compararlo con sus antiguas palabras, y comprender que eran el efecto, no la causa, de una renovación de sus cálidos sentimientos.
HabÃa permanecido en Shropshire, lamentando la ceguera de su propio orgullo y los errores de sus propios cálculos, hasta que le vino a liberar Louisa con la asombrosa y feliz noticia de su compromiso con Benwick.