Persuasion & Sanditon
Persuasion & Sanditon En general, el señor Parker era evidentemente un hombre amable y hogareño, cariñoso con su esposa, sus hijos y sus hermanos, afable, liberal, caballeroso y fácil de contentar, de espíritu optimista, y con más imaginación que juicio. En cuanto a la señora Parker, era evidentemente una mujer dulce, bondadosa, de temperamento apacible, la esposa más apropiada del mundo para un hombre de entendimiento vigoroso, aunque era incapaz de aportar la fría reflexión que su marido necesitaba a veces, de manera que esperaba que se la guiase en todas las situaciones, y tanto si él arriesgaba su fortuna como si se torcía el tobillo, era igualmente inútil.
Sanditon era para él una segunda esposa y cuatro hijos: lo quería muy poco menos, y desde luego le absorbía mucho más. Podía estar hablando de Sanditon eternamente. Desde luego tenía todos los derechos; no sólo el que le otorgaba el haber nacido en él, y tener allí sus propiedades y su hogar: además era su mina, su lotería, su especulación, su chifladura, su pasatiempo, su esperanza y su futuro. Ardía en deseos de llevar allí a sus buenos amigos de Willingden; y sus esfuerzos en ese sentido eran cordiales y desinteresados a la vez que entusiastas.