Persuasion & Sanditon
Persuasion & Sanditon —Los indianos —prosiguió ella—, para mí el más deseable de los dos grupos, y el mejor, son una tal señora Griffiths y su familia. Los conozco sólo a través de otros. Me has debido oír hablar de la señorita Capper, amiga de mi amiguísima Fanny Noyce; pues bien, la señorita Capper es íntima amiga de una tal señora Darling, la cual mantiene correspondencia regular con la señora Griffiths. Una corta cadena entre las dos, como ves, a la que no le falta ningún eslabón. La señora Griffiths quería ir al mar, para beneficio de los miembros más jóvenes de la familia: había pensado ir a la costa de Sussex, pero no estaba decidida de adónde; y le escribió a su amiga la señora Darling pidiéndole consejo. Cuando llegó la carta de la señora Griffiths, la señora Capper estaba casualmente con la señora Darling, y ésta le comentó el caso; ese mismo día escribió a Fanny Noyce contándoselo; y Fanny, que siempre se desvive por nosotros, cogió al punto la pluma y me informó de todo (salvo de los nombres, que los hemos sabido hace poco). Yo sólo tenía una cosa que hacer. Contesté a Fanny a vuelta de correo, insistiéndole mucho en que le recomendase Sanditon. Fanny temía que no tuvierais aquí ninguna casa lo bastante grande para una familia así… Pero creo que estoy alargando demasiado la historia. En fin, así es como se ha arreglado todo. Poco después tuve la satisfacción de oír por el mismo conducto que la señora Darling había recomendado el pueblo de Sanditon, y que los indianos estaban dispuestísimos a venir. Así estaban las cosas cuando te escribí. Pero hace dos días… sí, anteayer, volví a recibir carta de Fanny Noyce, diciendo que había tenido noticias de la señorita Capper, la cual, por una carta de la señora Darling había sabido que la señora Griffiths había escrito a la señora Darling mostrándose más indecisa sobre el tema de Sanditon. ¿Me expreso con claridad? Preferiría lo que fuera, a que no quedara claro.