Persuasion & Sanditon
Persuasion & Sanditon ¡Qué elocuente podía haber sido Anne Elliot, qué elocuentes eran al menos sus deseos de un afecto temprano, y de una animada confianza en el futuro, frente a esa escrupulosa cautela que parece ofender al esfuerzo y desconfiar de la Providencia! La habían obligado a ser prudente en su juventud, y había aprendido a ser romántica al hacerse mayor… consecuencia natural de un principio antinatural.