Persuasion & Sanditon
Persuasion & Sanditon No había transcurrido una semana desde que a la señorita Diana Parker le había dicho su instinto que el aire del mar podía ser fatal para ella dado su actual estado, y sin embargo estaba ahora en Sanditon dispuesta a pasar unos días sin acordarse en absoluto haber escrito o pensado tal cosa. A Charlotte le era imposible no sospechar que tan extraordinario estado de salud tenía una gran parte de imaginación. Los trastornos y las recuperaciones eran de lo más inusitados, parecían más diversión de un espíritu inquieto y ocioso que efectivas dolencias y alivios. Los Parker eran sin duda una familia imaginativa y de sentimientos vivos, y así como el hermano mayor desahogaba su exceso de inquietud en sus actividades como proyectista, sus hermanas se veían empujadas quizá a emplear la suya inventándose extrañas afecciones.