Persuasion & Sanditon
Persuasion & Sanditon Le sorprendió a Charlotte observar lo flojo que era el cacao que se servÃa: caÃa como un lÃquido muy fluido de color oscuro. Y en ese mismo instante exclamaron sus hermanas a la vez: «¡Oh, Arthur, cada dÃa te preparas el cacao más fuerte!». Y la respuesta que dio Arthur, algo confuso: «Hoy me ha salido más fuerte de lo normal», la convenció de que Arthur no tenÃa tanta afición a dejarse morir de hambre como ellas podÃan desear, y como él mismo se creÃa. A continuación volvió muy contento al tema del pan tostado, haciendo caso omiso de sus hermanas.
—Supongo que tomará alguna tostada —dijo—. Me considero muy buen tostador: jamás quemo una tostada; jamás las pongo demasiado cerca del fuego al principio. Sin embargo, como ve, no tienen un solo pico que no esté bien dorado; espero que le guste el pan tostado.
—Mucho, untado con un poco de mantequilla —dijo Charlotte—; si no, no.
—Lo mismo que a mà —dijo él infinitamente complacido—. En eso pensamos igual. Lejos de ser sana la tostada seca, creo que es muy mala para el estómago. Sin un poco de mantequilla que la suavice, daña las capas del estómago, estoy seguro.