Persuasion & Sanditon
Persuasion & Sanditon No valió de nada. Todas las seguridades que la estirpe entera de los Parker pudo darse a sí misma no pudieron producir una catástrofe más afortunada que la familia de Surrey y la familia de Camberwell fueran una y la misma: los ricos indianos y el internado de señoritas habían llegado a Sanditon en aquellos dos coches de alquiler. La señora Griffiths que en manos de su amiga la señora Darling había vacilado a última hora y no se había sentido con ánimos de afrontar el viaje era la misma señora Griffiths cuyos planes habían quedado totalmente decididos para las mismas fechas (con otra mediación), y no tenía ningún temor ni dificultad.