Persuasion & Sanditon
Persuasion & Sanditon —Un montón de cosas, te lo aseguro. Más de las que puedo recordar en este momento; pero te citaré algunas. He hecho un duplicado del inventario de libros y cuadros de nuestro padre. He estado varias veces en el jardÃn tratando de averiguar, y hacer comprender a Mackenzie, qué plantas de Elizabeth son para lady Russell. He tenido que recoger todas mis cosas: distribuir los libros y las partituras, y rehacer mis baúles, por no haber sabido en su momento qué iba a ir en los carros. Y Mary, he tenido que hacer lo más penoso de todo: pasar por casi todas las casas de la parroquia para despedirme. Me lo habÃan pedido. Y todo eso me ha llevado muchÃsimo tiempo.
—¡Está bien! —Y tras un momento de silencio—: Pero no me has preguntado una palabra sobre nuestra cena de ayer en casa de los Poole.
—¿Ah, fuisteis? No te he preguntado porque creÃa que habÃas tenido que renunciar a ir.
—¡Ah, pues fui! Ayer estaba bien; no me he sentido mal hasta esta mañana. HabrÃa causado extrañeza, si no hubiera ido.
—Me alegro muchÃsimo de que estuvieras bien, y supongo que te divertiste.