Persuasión
Persuasión Esto contrarió a sir Walter, quien en su calidad de jefe de la casa, juzgaba que debería haber sido consultado; tanto más cuanto que le había tendido la mano de un modo notorio. «Porque por fuerza debió de vérselos juntos una vez en Tattersal y dos en la tribuna de la Cámara de los Comunes», observaba sir Walter. Manifestó, en fin, su reprobación, sin querer confesarse profundamente ofendido. Elliot, por su parte, ni siquiera se molestó en explicar su conducta, y se mostró tan poco deseoso de que la familia volviera a ocuparse de él como indigno de ello era considerado por sir Walter; de este modo cesó entre ellos toda relación.