Persuasión
Persuasión Mrs. Russell se preocupó profundamente del asunto y adujo muy serias consideraciones. Era una mujer que no daba respuestas inmediatas, sino que las meditaba a conciencia, y la gran dificultad con que tropezaba para indicar una solución en este caso provenía de dos principios contradictorios. Como persona íntegra y escrupulosa, tenía un alto sentido del honor, pero como era afectuosa y sensible, deseaba ahorrar disgustos a sir Walter y atender a la honorabilidad de la familia, reconociendo en sus ideas aristocráticas todo lo que en razón de su alcurnia se le debía. Era bondadosa, caritativa, afectuosa, de conducta irreprochable, de convicciones estrictas en lo que al decoro se refería y merecedora, por sus formas sociales, de ser considerada como arquetipo de buena crianza. Tenía un espíritu cultivado, era razonable y ponderada, y aunque abrigaba ciertos prejuicios respecto al linaje, otorgaba al rango y el concepto social un significado que llegaba a disimular las flaquezas de los que disfrutaban de aquéllos. Si bien su difunto esposo sólo había sido un caballero, ella reconocía sin ambages la dignidad de baronet, y aparte de las razones de amistad antigua, vecindad solícita y amable hospitalidad, y la circunstancia de ser marido de su adorada amiga y padre de Anne, compadecía a sir Walter por la sencilla razón de que se trataba de él.