Persuasión
Persuasión No tenían más remedio que hacer economías; respecto a eso no cabía duda. Pero ella deseaba que se hicieran con el menor sacrificio para Elizabeth y su padre. Trazó planes, efectuó cálculos exactos y detallados, y llegó incluso a consultar a Anne, a quien nadie reconocía derecho a interesarse en el asunto. Y no sólo eso, sino que aceptó en cierta medida su parecer al confeccionar el proyecto de restricciones que se sometió a la aprobación de sir Walter. Todas las modificaciones que Anne proponía atendían la honorabilidad en detrimento de las meras apariencias. Ella quería medidas de rigor, un cambio radical y la cancelación rápida de las deudas, mostrando una indiferencia absoluta hacia aquello que no fuese equidad y justicia.