Persuasión
Persuasión —Pues está en un error —repuso Mr. Elliot jovialmente—; ésa no es la buena sociedad, sino la mejor. La buena sociedad sólo requiere linaje ilustre, educación y finura, y eso que respecto a educación no se exige mucho. La estirpe y la distinción son indispensables, y un poquito de ilustración no es perjudicial; al contrario, le sienta bastante bien. Mi prima Anne sacude la cabeza. No está de acuerdo. Le resulta enojoso. Mi querida prima —añadió sentándose a su lado—, tiene usted más derecho que cualquier otra mujer a negarse a frecuentar ciertas relaciones, pero ¿qué ventaja ofrecerÃa el alejarse de esa sociedad? ¿No es más lógico frecuentar el trato de esas buenas señoras de Laura Place y sacar de esta relación todo el partido posible? Puede tener por seguro que este invierno pulularán entre lo más selecto de Bath, y como el rango es el rango, el que se patentice la afinidad de ustedes con ellas ha de reportar la utilidad de elevar la consideración hacia la familia, nuestra familia, me atreveré a decir, y procurarle aquel grado de consideración social que todos debemos anhelar.