Persuasión
Persuasión He recibido tu misiva. Tu amabilidad me confunde. Ojalá que la naturaleza produjese más corazones como el tuyo, pero llevo treinta y tres años en el mundo y aún no he topado con otro semejante. Por ahora, puedes creerme, no necesito de tu ayuda, porque ya dispongo otra vez de dinero. FelicÃtame: he conseguido librarme de sir Walter y de miss Elliot. Han vuelto a Kellynch, y casi me han hecho jurar que he de visitarlos este verano; pero te aseguro que mi primera visita a Kellynch será en compañÃa del perito que me oriente respecto a la manera de subastarlo en las mejores condiciones. El baronet, sin embargo, no parece haber renunciado al matrimonio. Es bastante tonto. Si se casa, empero, confÃo que me dejen en paz, lo cual ya es una ventaja que bien vale la herencia. Lo encuentro peor que el año pasado. Quisiera llamarme cualquier cosa antes que Elliot. Estoy harto del apellido. He logrado librarme del nombre de Walter, gracias a Dios, y te ruego que no vuelvas a insultarme con mi segunda «W».
Te ofrece su amistad sincera, tu entrañable,
W. M. ELLIOT.
Anne se sintió indignada al leer el contenido de semejante carta, y al observar Mrs. Smith que se ruborizaba, exclamó: