Persuasión
Persuasión —OÃr esto me complace —dijo Arme después de una breve reflexión—. Por supuesto, ahora su compañÃa me resultará más incómoda; pero, en cambio, ya no dudo acerca de la conducta que debo seguir. Será mucho más directa. Evidentemente, Mr. Elliot es un hombre ladino y artero, que sólo se guÃa por su conveniencia y su egoÃsmo.
Pero todavÃa no habÃa llegado el momento de terminar con Mr. Elliot. Mrs. Smith pretendió dar el tema por concluido, al menos por el momento, pero Anne, en razón del interés que lógicamente debÃa dedicar a su propia familia y las graves acusaciones que se habÃan acumulado sobre el caballero no se mostraba muy dispuesta a ello. Requirió, pues, explicaciones sobre aquello que sólo de un modo somero se le habÃa insinuado, y escuchó un largo relato que, si no justificaba por completo la exagerada amargura de Mrs. Smith, probaba de sobra el comportamiento inicuo de Mr. Elliot para con ella y su malvada inhibición respecto a todo deber de caridad y justicia.