Persuasión
Persuasión Tal era el punto en que Mrs. Smith había pensado valerse de la influencia que Anne pudiera ejercer sobre Elliot. Al meditar en días anteriores sobre la posibilidad de que la pareja se uniera en matrimonio había experimentado serios temores de perder el afecto de su amiga, pero convencida de que Mr. Elliot aún no podía haber iniciado ninguna gestión encaminada a romper definitivamente la relación que existía entre ambas, por ignorar que ella se hallaba en Bath, se le ocurrió la idea de utilizar en su favor la influencia de Anne, y de inmediato concibió el propósito de interesarla en aquel empeño, dentro de las precauciones que el carácter de Mr. Elliot exigía hasta que la resuelta negativa de su amiga a casarse con aquél hizo cambiar por completo el aspecto de las cosas, y aunque esa actitud echaba por tierra sus recién concebidas ilusiones, le proporcionó al menos el consuelo de ofrecer a Anne la historia real y exacta de los hechos.
Después de escuchar aquella minuciosa descripción que pintaba con claridad el carácter de Mr. Elliot, Anne no pudo evitar mostrarse extrañada por las referencias favorables que Mrs. Smith había hecho de él al comienzo de la conversación. ¡Si se lo había recomendado prodigándole sinceras alabanzas!